Introduction
Introducción
El mundo de los negocios, su hogar, y hasta su familia son blanco, día a día, de actividades ilegales, filtración de información secreta, de hurtos, extorsiones y otros, generando pérdidas incalculables en todo el mundo.
El juicio previo y el debido proceso, la participación ciudadana, la presunción de inocencia, la afirmación de la libertad, el respeto a la dignidad humana, la libertad de expresión, y la publicidad son sólo unos de los principios establecidos en nuestros sistemas de Justicia Criminal y Civil.
A nuestro entender, nada interesa más a una sociedad que el tener buenas leyes de procesamiento criminal y civil, porque de ellas depende su buen funcionamiento y, en gran parte, la buena constitución y seguridad del Estado. Las pasiones siempre vivas del hombre y la malicia infinitamente variable que encierra en sus profundos y tortuosos senos el corazón humano, producen naturalmente la perfidia, el dolo, las disensiones, la injusticia, la violencia, la opresión, y todos los demás vicios y delitos que al paso perturban el sosiego y seguridad de una sociedad.
Contener, o prevenir estos malos efectos; encadenar la fuerza y la violencia con lazos suaves, pero fuertes; sujetar las voluntades de los hombres sin perjudicar su justa libertad: conciliar el interés común de la sociedad con los derechos particulares de los ciudadanos; combinarlos de suerte, que no se destruyan mutuamente con su oposición; dirigir y manejar con destreza las pasiones de los hombres, haciéndolas servir también, si fuere necesario, al bien público, son los verdaderos objetos y el noble fin de toda legislación criminal.
En la sociedad actual, son múltiples los problemas y situaciones (filiación, separaciones, búsqueda de personas, herencias, problemas empresariales, financieros, de seguros, contenciosos incluso de carácter judicial…) en los que contar con una certera información acerca de lo realmente sucedido o del comportamiento ajeno resulta de la mayor importancia si se quiere acertar a la hora de la adopción de múltiples decisiones de carácter personal, familiar, económico y empresarial.
Son tareas legalmente reconocidas como de la competencia del Investigador Privado, asumir los encargos de:
Obtención y aportación de información y pruebas sobre conductas o hechos privados.
Investigación de delitos perseguibles solo a instancia de parte por encargo de los legítimos en el proceso penal.
Vigilancia y control en ferias, hoteles, exposiciones o ámbitos análogos; esto sin perjuicio y con pleno respeto de las funciones propias que correspondan a las empresas y personal de seguridad.
No corresponde, con todo, a los Detectives Privados, realizar investigaciones sobre delitos perseguibles de oficio que, en su caso, deben denunciar poniendo a disposición de la autoridad toda la información y los instrumentos que pudieran haber obtenido.
El desarrollo de estas funciones requiere una previa formación técnica, así como un exquisito respeto de los derechos de los investigados, pues los Detectives Privados en ningún caso podrán utilizar para sus investigaciones medios materiales o técnicos que atenten contra el derecho al honor, a la intimidad personal o familiar o a la propia imagen o al secreto de las comunicaciones
Manteniendo un cuadro claro y preciso de lo antes expuesto, L.H. Investigations and General Consultant está disponible en el instante en que nuestros clientes nos necesiten para ayudarlos en cualquier procedimiento investigativo de índole Civil o Criminal, Industrial o Laboral.